MIGUEL
“POR PASAR, PASÓ LA VIDA”
Supongamos que la vida no hiciera más que darnos lecciones,
que fuéramos tan hábiles como para aprender de ellas,
y que entonces si que llegáramos a tiempo;
evitando así el choque colateral, el impacto frontal… el olvido.
Supongamos -si esto dependiera el suponer- que lo efímero se
convirtiera en eterno,
que la gloria viniera de adentro;
perdurando así para siempre en el recuerdo.
Y una vez todo esté supuesto,
empecemos a creernos lo importante -fascinante, imponente y
admirable- de ser y sentir
jugando a ser dos,
bailando al son de uno.
“Por pasar,
pasó la vida”
La que una vez nos sentó
juntos a brindar,
obviando
la de veces
que nos osamos equivocar.
Irene. 2020
